lunes, 30 de junio de 2008

Un sueño profundo

A quién no le ha pasado que después de un sueño profundo te despiertas algo desorientado. No sabes muy bien dónde estas, si es por la mañana o por la tarde, si es lunes o viernes, si lo que estabas soñando es real o no.

Me gustan esos segundos de confusión, en los que poco a poco vas recuperando el sentido y te das cuenta de la cruda realidad:

Vía ChiquiAds.

2 comentarios:

Migue Mora dijo...

En esas ocasiones, lo único que no soporto es la baba emplastada en la mejilla y la almohada mojada..

vespinoza dijo...

je je je